¿Qué es el ébola, cuáles son sus síntomas y por qué genera alerta internacional?

¿Qué es el ébola, cuáles son sus síntomas y por qué genera alerta internacional?   Los ojos del mundo ahora parecen fijados sobre los brotes de virus que se han registrado en las últimas semanas. En la República Democrática del Congo se decretó la epidemia por ébola y la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que constituía “una emergencia de salud pública de importancia internacional”.    Hasta este 20 de mayo, la OMS reportó la existencia de 600 casos sospechosos y 139 muertes de personas con sospecha de portar el virus. Para entender el ébola, te invitamos a leer este artículo que prepararon los doctores Francisco Javier Díaz, doctor en virología y Santiago Estrada, especialista en microbiología y parasitología médicas.  El ébola es un virus endémico del continente africano. Foto: Envato. Por: Francisco Javier Díaz, doctor en virología Santiago Estrada, especialista en microbiología y parasitología médica   ¿Qué es el Ébola y de dónde proviene su nombre?  El Ébola es un virus endémico del continente africano. Los primeros casos se detectaron hacia 1976 y su nombre viene del río Ébola, lugar donde se detectó el primer brote en lo que hoy conocemos como República Democrática del Congo.  ¿Cómo se transmite o contagia este virus?  El primer paciente de una epidemia de Ébola se infecta por medio del contacto con animales infectados, como murciélagos frugívoros.   Luego ocurre la transmisión de persona a persona y esto puede afectar a un gran número de individuos. Es de anotar que solo las personas con la enfermedad, se consideran infectantes para otras personas.    Lee más: ¿Qué tan peligroso es el hantavirus? Experto invitado por Salud VID te ayuda a despejar las dudas   Cuando la infección en humanos se presenta, el virus se disemina a otras personas mediante el contacto directo de la piel no intacta o membranas mucosas, como por ejemplo ojos, nariz o boca con:   La sangre o los líquidos corporales (incluida la orina, la saliva, el sudor, las heces, el vómito y el semen) de una persona con la enfermedad del Ébola.   Objetos (como agujas, jeringas o ropa) que han estado en contacto con el paciente.   ¿Cuáles son los síntomas del Ébola?  Después de que el paciente se contagia con el virus, ocurre lo que se conoce como período de incubación (periodo de tiempo en el cual el virus ya está en el organismo, pero aun no comienzan los síntomas) el cual es entre 2 a 21 días.    Los primeros síntomas son similares a los de una influenza: dolor de cabeza, de los músculos, de las articulaciones y de la garganta, acompañados de fiebre y fatiga intensa. Luego el paciente presenta diarrea, vómito y dolor en el abdomen, posteriormente presenta presión bajita, confusión, postración, puntos rojos en la piel, sangrado que se manifiesta como hemorragias en la piel, por las mucosas    A menudo al paciente le fallan los riñones y el hígado y por último entra en coma y se puede morir.    ¿Qué tan grave es el ébola?  Esta enfermedad se considera altamente letal, debido a que compromete muchos órganos y causa hemorragias en el paciente.   En las epidemias del pasado han fallecido entre el 20 y el 90% de las personas infectadas con el virus. Adicional a esto, hasta la fecha no existe ningún tratamiento específico contra este virus, solo se le ofrece al paciente un tratamiento de las complicaciones que se vayan presentando y es así como algunos pacientes pueden recuperarse.  ¿Cómo se diagnostica esta enfermedad?  Lo primero y más importante es definir si el paciente ha estado en la zona donde se presenta la epidemia y si ha estado en contacto con un paciente o un animal potencialmente infectado con el virus. Sin embargo, en la fase inicial de la enfermedad es muy difícil hacer el diagnóstico puesto que los síntomas y signos son muy inespecíficos y pueden confundirse con otras enfermedades como malaria o paludismo, dengue grave o fiebre tifoidea, entre otras.    Una vez se sospecha que el paciente puede tener Ébola, inmediatamente se debe reportar al sistema de salud local y aislarlo para evitar que la enfermedad se disemine. Al paciente ya aislado, se le tomarán muestras.    Entérate: Odontopediatra de Salud VID publica investigación en prestigiosa revista internacional   Todo paciente sospechoso de tener la enfermedad se debe aislar, siguiendo las recomendaciones que el país tiene para llevar a cabo el aislamiento.    El Ministerio de Salud de Colombia y el Instituto Nacional de Salud han publicado varios documentos sobre la prevención y el manejo de los pacientes con sospecha y diagnóstico de Ébola, si se llegan a presentar casos sospechosos en Colombia. ¿Ha habido casos de Ébola en nuestro país, existe algún riesgo de que el virus llegue? Hasta ahora, no se ha documentado ningún caso de Ébola en Colombia ni en ningún país vecino. Colombia no tiene evidencia de circulación del virus del Ébola, ni tiene las especies de murciélagos que actúan como reservorios del virus.    No obstante, existe el riesgo de que el virus entre a nuestro país, por el tráfico internacional de viajeros, siendo este un riesgo bajo. 

¿Qué tan peligroso es el hantavirus? Experto invitado por Salud VID te ayuda a despejar las dudas

¿Qué tan peligroso es el hantavirus? Experto invitado por Salud VID te ayuda a despejar las dudas   Tras los recientes casos reportados en un crucero que viajaba por Atlántico Sur, el profesor Francisco Javier Díaz, del Grupo Inmunovirología de la Universidad de Antioquia, explica qué son los hantavirus, cómo se transmiten, cuáles son sus síntomas y por qué el riesgo para la población general sigue siendo bajo fuera de zonas específicas de Suramérica. Ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), roedor que porta el Hantavirus Andes. Foto: Sistema Biodiversidad de Argentina. Por: Francisco Javier Díaz, MD, PhD Profesor de la Facultad de Medicina Universidad de Antioquia    ¿Qué son los hantavirus? Son un grupo de virus que infectan a los roedores silvestres, es decir, aquellos que viven en zonas rurales, selváticas o desérticas. Solo en condiciones excepcionales los hantavirus pueden infectar a los seres humanos.    Se conocen más de cincuenta especies de hantavirus, y cada una de ellas es propia de una especie diferente de roedor. Existen más de dos mil especies de roedores y la mayoría no son portadoras de hantavirus; en particular, los roedores urbanos y domésticos, como el ratón común y las ratas de alcantarilla o de los tejados, no son una fuente importante de hantavirus.    ¿Cómo se manifiesta la infección por hantavirus? En los seres humanos, la infección por hantavirus puede variar desde una infección completamente asintomática hasta una enfermedad grave y potencialmente letal.    Algunos hantavirus solo producen infecciones leves que no se diferencian de una gripa u otra infección trivial; otros, por el contrario, como el hantavirus Andes (o simplemente virus de los Andes), pueden causar una enfermedad respiratoria muy grave llamada “síndrome pulmonar por hantavirus”, caracterizada por fiebre, dificultad progresiva para respirar y pérdida de la oxigenación de la sangre, que pueden llevar a la muerte por falla respiratoria aguda.    ¿A quién le puede dar la infección por hantavirus y cómo se contagia? La infección por hantavirus ocurre cuando se aspiran partículas de polvo contaminadas con orina o heces de roedores silvestres. Más raramente, puede adquirirse por mordedura o manipulación del roedor.   Solo uno de los más de cincuenta virus de este grupo, el llamado hantavirus Andes, se ha asociado con transmisión de persona a persona y este tipo de contagio requiere un contacto muy estrecho, como el que puede ocurrir en un ambiente familiar, en el ambiente hospitalario o en “comunidades cerradas”, como la de los pasajeros del barco que navegaba por el Atlántico Sur y compartían repetidamente los mismos espacios.   Entérate: Viruela símica: lo que debes saber sobre su contagio, síntomas y prevención   Los hantavirus no se adquieren por contacto casual en la calle o en los medios de transporte. El hantavirus Andes es propio del “ratón colilargo” (Oligoryzomys longicaudatus), un roedor silvestre del Cono Sur de América, principalmente de Argentina y Chile. Solo quienes hayan estado allí, o quienes entren en contacto muy cercano con personas que hayan visitado esas regiones, pueden desarrollar la enfermedad.   ¿Qué complicaciones puede causar la infección por hantavirus? La complicación más importante es precisamente el “síndrome pulmonar por hantavirus”, una etapa de la infección que dura entre cuatro y seis días y que ocurre en las personas infectadas por el hantavirus Andes y algunos otros hantavirus. Aproximadamente el 30 % de quienes adquieren estos virus pueden morir; el resto, cuando logra superar esta etapa, se recupera completamente y no queda con secuelas.   ¿Cuándo consultar? Siempre que se desarrolla una enfermedad con dificultad progresiva para respirar se debe consultar a un servicio de urgencias sin demora, aunque la mayoría de las veces este síntoma se debe a otras causas, como la neumonía producida por bacterias u otros virus, o también a enfermedades del corazón o del sistema respiratorio.   ¿Cómo se diagnostica la enfermedad por hantavirus? La enfermedad puede sospechar cuando se presentan los síntomas anteriormente descritos y existe el antecedente de haber visitado parajes rurales polvorientos frecuentados por roedores silvestres. La confirmación del diagnóstico requiere pruebas de laboratorio muy especializadas, que no están disponibles en los laboratorios clínicos ni en los hospitales de nuestro medio.   ¿Cómo se trata la enfermedad por hantavirus?  El síndrome pulmonar por hantavirus debe ser tratado en una Unidad de Cuidado Intensivo (UCI) y requiere aparatos sofisticados, como respiradores mecánicos o equipos de oxigenación extracorpórea. Estos solo están disponibles en hospitales de alta complejidad.   ¿Es posible prevenir la infección por hantavirus? No existen vacunas ni medicamentos para prevenir esta infección. En las zonas rurales se debe evitar respirar en ambientes polvorientos. También se debe evitar el contacto muy estrecho con personas sospechosas de tener infección por hantavirus u otros virus respiratorios.   Le recomendamos leer este contenido de la Organización Mundial de la Salud para conocer más sobre este virus (clic aquí)

Viruela símica: lo que debes saber sobre su contagio, síntomas y prevención

Viruela símica: lo que debes saber sobre su contagio, síntomas y prevención El Ministerio de Salud y el Instituto de Salud confirmaron la detección del primer caso de viruela símica (mpox Clado Ib) en Colombia. El paciente se reportó en el departamento de Antioquia.    Aunque la viruela humana fue erradicada hace más de 40 años, la aparición de brotes de viruela del mono ha reactivado el interés por estos virus. Desde Salud VID te explicamos en qué se diferencian, cómo se transmiten, cuáles son sus síntomas y qué medidas existen para prevenir y controlar su propagación.  Lo más característico, un brote o erupción en la piel que típicamente empieza como pequeñas ampollas que se llenan de pus. Por: Francisco Javier Díaz, especialista en Microbiología y Parasitología Médicas, Doctorado en Virología Universidad de Antioquia.   ¿Qué es el virus de la viruela y cuál es la diferencia con el virus de la viruela del mono? Los virus de la viruela humana y de la viruela de los monos son dos microorganismos semejantes en su estructura, modo de contagio y en los síntomas que producen, aunque este último produce una enfermedad menos grave. El primero, el de la viruela humana, fue erradicado hace más de 40 años.   ¿Por qué apenas se está hablando del virus de la viruela del mono? A raíz de la erradicación del virus de la viruela humana en los años 70 del siglo pasado, el tema dejó de ser una preocupación para los servicios de salud, los médicos y los medios de comunicación. Sin embargo, en las últimas décadas, y sobre todo, en los últimos meses, el virus de la viruela del mono ha causado algunos brotes y epidemias que han reactivado el interés en estos agentes infecciosos.   ¿Cómo se transmiten ambos virus? Cuando existía, el virus de la viruela humana se transmitía por vía aérea (gotas o partículas que son expulsadas al ambiente al toser, hablar, estornudar, etc.) o por contacto directo con una persona que estuviera infectada. El de la viruela del mono, utiliza los mismos mecanismos.    Aunque es menos contagioso. En la epidemia actual, iniciada en Europa y que se está diseminando por otros continentes, se ha observado además transmisión por contacto estrecho; esto último no implica que se trate de una infección estrictamente de transmisión sexual.   ¿Cuáles son los síntomas de la viruela símica? El virus de la viruela del mono produce una enfermedad muy semejante a la que producía la viruela clásica, aunque como ya se dijo, es menos grave.    Los síntomas son fiebre, malestar general, aumento del tamaño de los ganglios linfáticos, dolores en la cabeza, los músculos y la espalda y, lo más característico, un brote o erupción en la piel que típicamente empieza como pequeñas ampollas que se llenan de pus, y luego forman una costra que finalmente se cae dejando cicatrices deprimidas o cambios en el color de la piel.    La enfermedad puede ser letal en un porcentaje bajo, menos del 10% de los casos.   ¿Cómo se diagnostican ambos virus? ¿Existe alguna prueba de laboratorio que permita diferenciarlos? Aunque los síntomas, la apariencia de la erupción y la historia de exposición a animales o a personas previamente infectadas puede ser altamente sugestiva, en todos los casos contacto, el uso de mascarillas y el lavado de manos sirven para prevenir el contagio si nos acercamos a alguien que tenga la enfermedad o en quien se sospeche la misma.   se debe confirmar el diagnóstico por el laboratorio. Actualmente el método de diagnóstico disponible es la detección del ADN del virus mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR).    En Colombia, actualmente solo está disponible en el Instituto Nacional de Salud, pero pronto será posible realizarla en otros laboratorios.   ¿Qué tipo de tratamiento hay para cada uno de estos virus? Actualmente no existe un medicamento específico para los virus de la viruela humana o del mono. El tratamiento es de soporte con medicamentos para controlar los síntomas: analgésicos para el dolor, antipiréticos para la fiebre y antipruriginosos para la picazón, además de reposo e hidratación.   ¿Cuándo se debe consultar? Siempre que se sospeche la presencia de infección, se debe consultar de manera prioritaria con el propósito de confirmar el diagnóstico y tomar medidas urgentes para evitar la propagación de la enfermedad.   ¿Existe alguna forma de prevenir el contacto con este nuevo virus? Sí. Es posible prevenir la viruela del mono mediante la vacunación con la antigua vacuna para la viruela, la primera vacuna que alguna vez existió. Aún se produce esta vacuna pero las existencias actuales son limitadas por lo que solo se aplicará inicialmente a aquellas personas que se encuentran en mayor riesgo.   Además, igual a como sucede con el coronavirus y otros patógenos de transmisión respiratoria y por contacto, el uso de mascarillas y el lavado de manos sirven para prevenir el contagio si nos acercamos a alguien que tenga la enfermedad o en quien se sospeche la misma.   ¿Si soy una persona que me vacuné con la vacuna de la viruela, esta me puede proteger del contacto con este nuevo virus? La mayoría de las personas con más de 45-50 años de edad, fueron vacunadas en su infancia contra el virus de la viruela humana; estas personas requerirían una dosis de refuerzo para reactivar la protección, en caso de ser necesario. Los menores de 45 años, requerirían al menos dos dosis de la vacuna que protege contra ambos virus.

¿Cómo hacer uso responsable de la inteligencia artificial?

¿Cómo hacer uso responsable de la inteligencia artificial? La inteligencia es una capacidad esencial que nos permite entender el mundo, adaptarnos y tomar decisiones en la vida diaria. Hoy, junto a la inteligencia humana, surge la inteligencia artificial como una herramienta que apoya múltiples tareas. Desde Salud VID exploramos qué son, cómo se relacionan y por qué su uso responsable es clave para el bienestar de las personas. La inteligencia artificial es una herramienta útil, siempre que se use de forma responsable y al servicio del bienestar de las personas. Por: Jesús Fernando López Andrade, MD Especialista y Magíster en Educación para Profesionales de la Salud. Profesor universitario y Líder en Educación Médica. Universidad EIA.   ¿Qué es inteligencia?    La inteligencia es la capacidad que tenemos las personas para aprender, comprender situaciones y tomar decisiones en la vida diaria. Nos ayuda a adaptarnos a los cambios, resolver problemas y actuar de la mejor manera posible según cada situación.    Lee también: Actividad física para “dummies”: claves para empezar y no rendirse en el intento   Ser inteligente no significa saberlo todo, sino usar lo que sabemos para cuidarnos, cuidar a otros y enfrentar los retos cotidianos. Utilizamos nuestra inteligencia cuando aprendemos algo nuevo, reconocemos a las personas que nos rodean o decidimos qué hacer ante una dificultad. ¿Cuántas clases de inteligencia hay? No existe una única clase de inteligencia.  De manera general, se reconocen varias formas de inteligencia. Por ejemplo, la inteligencia lógica, que nos ayuda a analizar situaciones y resolver problemas; la inteligencia emocional, que nos permite comprender y manejar nuestras emociones; la inteligencia social, relacionada con la comunicación y la convivencia con otras personas; y la inteligencia creativa, que se expresa al imaginar, crear y encontrar soluciones nuevas.    Estas formas de inteligencia no están separadas ni funcionan de manera aislada. En la vida diaria, suelen combinarse cuando tomamos decisiones, aprendemos algo nuevo o enfrentamos un reto personal, familiar o laboral.    ¿Qué es la inteligencia artificial?    La inteligencia artificial, por su parte, es un conjunto de sistemas creados por seres humanos que pueden realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como analizar información, reconocer patrones o hacer recomendaciones.    A diferencia de las personas, la inteligencia artificial no piensa, no siente ni toma decisiones por sí sola. Su funcionamiento se basa en procesar grandes cantidades de datos y seguir instrucciones previamente diseñadas por personas. Es decir, aprende a partir de la información que recibe, pero siempre depende de la orientación humana.   ¿En qué se basa la inteligencia artificial?    En primer lugar, la inteligencia artificial necesita datos, es decir, información. Estos datos pueden ser textos, imágenes, sonidos, números o registros, como fotografías, historiales o mensajes.    En segundo lugar, utiliza algoritmos, que pueden entenderse como un conjunto de reglas o instrucciones. Estas reglas le indican al sistema qué hacer con la información, cómo analizarla y cómo responder ante una situación determinada.    Entérate: La fiebre amarilla se puede prevenir: vacúnate, conócela y protege tu vida   Finalmente, la inteligencia artificial aprende a partir de ejemplos. De manera similar a como una persona aprende observando y practicando, estos sistemas mejoran su desempeño revisando grandes  cantidades de información. De la misma manera  que un niño aprende a identificar los colores  repitiendo y observando, la inteligencia artificial  aprende revisando muchos ejemplos de información.   ¿Cuál es la utilidad de la inteligencia artificial?    La inteligencia artificial es útil porque apoya a las  personas en distintas tareas, ayudando a ahorrar  tiempo y a organizar mejor la información. En la vida  diaria, puede facilitar actividades como planear  agendas, sugerir rutas o resolver dudas simples.    En la salud, apoya procesos administrativos  y técnicos, como la asignación de citas, el análisis  de imágenes o el seguimiento de tratamientos,  siempre bajo la decisión de profesionales. En la  educación y el trabajo, ayuda a organizar contenidos  y automatizar tareas repetitivas. En todos los casos,  su función es complementar las capacidades  humanas, no reemplazarlas.    ¿Es la inteligencia artificial superior a la  inteligencia humana?    La inteligencia artificial no  es superior a la inteligencia  humana. La inteligencia  artificial no tiene conciencia,  emociones, valores ni  criterio ético. No comprende  el significado de lo que hace  ni puede tomar decisiones  responsables por sí misma.  Su funcionamiento depende  siempre de la información  que recibe y de las instrucciones que han sido  diseñadas por seres humanos.    Para saber más: Rosácea: una enfermedad común que enrojece la piel y afecta la calidad de vida   En cambio, la inteligencia humana integra  emociones, experiencia, intuición, juicio moral y  capacidad de reflexión. Las personas pueden  aprender de los errores, adaptarse a situaciones  nuevas y tomar decisiones considerando el contexto,  los valores y las consecuencias para otros. El ser  humano sigue siendo quien decide, evalúa y asume  las consecuencias de cada acción.   ¿Qué riesgos existen con el uso inadecuado de la  inteligencia artificial?     Aunque la inteligencia artificial puede ser muy útil, su  uso inadecuado puede generar riesgos si no se utiliza  con cuidado. Uno de ellos es confiar en información  incorrecta, lo que puede llevar a decisiones  equivocadas, especialmente en temas de salud.    También existe el riesgo de depender demasiado de  la tecnología, dejando de lado el pensamiento crítico y  la reflexión personal. Además, compartir datos  personales sin precaución puede afectar la privacidad  y la seguridad.    Por eso, es importante usar la inteligencia artificial  de forma responsable, verificando la información y  recordando que siempre debe estar al servicio de las  personas y su bienestar.

¿Qué son las vacunas y cómo funcionan?

¿Qué son las vacunas y cómo funcionan? En esta entrega de nuestras Cartas de Salud explicamos qué son las vacunas, cuál es el esquema de vacunación en Colombia definido por las autoridades en Salud y hacemos un repaso sobre los tipos de vacunas que existen.  Foto: Envato Las vacunas funcionan simulando la presencia de un agente infeccioso (el microorganismo dañino), estimulando así la producción de defensas (anticuerpos y células protectoras). Por: Francisco J. Díaz C, MD Especialista en Microbiología y Parasitología PhD en virología. UdeA   Una vacuna es un microorganismo que ha sido modificado (muerto o debilitado) para no hacer daño, o una parte de un microorganismo que se administra con fines preventivos. Las vacunas funcionan simulando la presencia de un agente infeccioso (el microorganismo dañino), estimulando así la producción de defensas (anticuerpos y células protectoras). De esa forma se obtiene la protección o inmunización contra dichos microorganismos.   ¿Para qué sirven las vacunas?Cada vacuna sirve para prevenir una o varias enfermedades infecto-contagiosas, para disminuir la gravedad, evitar complicaciones o la transmisión (contagio) de la misma en una población. Algunas llamadas vacunas combinadas o polivalentes, protegen simultáneamente contra varias enfermedades. Por ejemplo, la “triple viral”, protege contra el sarampión, la rubéola y las paperas. Otras sólo protegen contra una enfermedad como las de fiebre amarilla o de influenza.    Algunas vacunas como la del papiloma virus humano (PVH) y la de la hepatitis B, protegen además contra el cáncer de cuello uterino y el cáncer de hígado, respectivamente.     ¿Cuántas clases de vacunas hay?Hoy en día existen muchas clases de vacunas que se diferencian en varios aspectos como en la forma en que son producidas, (microrganismos o sintéticas), el contenido (todo o parte del microorganismo), la forma de aplicación (por inyección o por vía oral), el número de dosis necesarias y el tipo de precauciones que se debe tener al momento de aplicarlas. La distinción más importante depende si el microorganismo contenido en la vacuna está vivo (vacuna viva o replicativa) o no está vivo (vacuna no replicativa).    Lee más: Rosácea: una enfermedad común que enrojece la piel y afecta la calidad de vida Las primeras son, en general, más eficaces y requieren menos dosis pero no se deben aplicar en ciertos casos. Las no replicativas son más seguras pero para alcanzar todo su potencial protector requieren de un mayor número de dosis y de “refuerzos”, que son dosis adicionales aplicadas varios años después.   ¿Quién se debe vacunar?    Todas las personas se pueden beneficiar de las vacunas, pero existen ciertos grupos en los que las vacunas son especialmente importantes. Estos grupos. son:    Los niños, los cuales pueden ser vacunados contra enfermedades comunes y graves de la infancia como el sarampión (ver carta 53), la tosferina (ver carta 56), las paperas (ver carta 63), la difteria (ver carta 59), la varicela (ver carta 61), las hepatitis (ver cartas 5 y 6) y muchas más.   Las personas de edad avanzada, en quienes algunas enfermedades como la influenza (gripe) (ver carta 89), las neumonías y el herpes zoster o “culebrilla” (ver carta 62) son más frecuentes o más graves.    Entérate: 80 años del Laboratorio Clínico VID y su historia al servicio de la vida a través de ocho hitos   Las mujeres en embarazo, son vacunadas para generar anticuerpos que pasan al bebé y lo protegen desde el comienzo de su vida contra enfermedades como el tétanos y la tosferina. En embarazadas sólo se utilizan las vacunas no-replicativas.   Las personas que tienen debilitadas sus defensas o que van a ser sometidas a ciertos tratamientos que pueden debilitarlos, como los trasplantes; al igual que en el embarazo, en estos casos tampoco se utilizan las vacunas vivas o replicativas.     Las personas con riesgos específicos por razones de su profesión o de su lugar de residencia o de viaje; por ejemplo, los médicos veterinarios deberían vacunarse contra la rabia; quienes viven en, o van a viajar a, zonas selváticas deberían vacunarse contra la fiebre amarilla (ver carta 125).    ¿Cuándo se debe vacunar? Cada vacuna tiene una edad o en un momento óptimo para su aplicación. Para los niños existen edades específicas para cada vacuna, las cuales se pueden consultar en el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) vigente en Colombia. Para los adultos mayores generalmente se aplican a partir de los 60 años y también se pueden consultar las recomendaciones específicas.    (Ver aquí esquema de vacunación en Colombia).   ¿Qué complicaciones puede tener una vacuna?Como cualquier tratamiento médico, las vacunas pueden tener efectos adversos o indeseables que van desde la simple hinchazón dolorosa en el sitio de aplicación, malestar general y la fiebre, hasta complicaciones graves; sin embargo, estas últimas son muy raras en la actualidad si se siguen las recomendaciones mencionadas en las preguntas anteriores.    Para saber más: ¡Llegó Agenda VID! La nueva forma de agendar servicios más fácil y cercana   En toda intervención médica, ya sea el consumo de un medicamento, una cirugía, una vacuna, etcétera, se debe hacer un balance entre riesgos y beneficios. Con las vacunas, en general, los beneficios son mucho mayores que los riesgos. De hecho, se considera a la vacunación como el desarrollo tecnológico de mayor impacto benéfico en el área de la salud pública mundial, y uno de los inventos más importantes de la historia de la humanidad.

La fiebre amarilla se puede prevenir: vacúnate, conócela y protege tu vida

La fiebre amarilla se puede prevenir: vacúnate, conócela y protege tu vida La fiebre amarilla es una infección viral transmitida por la picadura de mosquitos que circula en zonas específicas de Colombia y otros países tropicales. Aunque en la mayoría de los casos puede ser leve o pasar desapercibida, en algunas personas puede evolucionar rápidamente a formas graves y potencialmente mortales. Conoce en esta entrega de las Cartas de Salud cómo se transmite, quiénes están en riesgo y, sobre todo, cómo prevenirla mediante la vacunación y el control del mosquito, es clave para proteger la vida. Foto: iStock En Colombia, la fiebre amarilla está presente en las regiones de los Llanos Orientales, Amazonía, Orinoquía, Magdalena Medio, Norte de Santander, y alrededores de la Sierra Nevada de Santa Marta, Tolima, Huila, Putumayo, Chocó y Bajo Cauca. Por: Gustavo Eduardo Roncancio Villamil. MD. Internista, Infectólogo, Clínica Cardio VID Cristian Ivan García Rincón MD, Internista, Infectólogo, Clínica Cardio VID    ¿Qué es la fiebre amarilla? La fiebre amarilla es una infección causada por un virus de la familia Flavivirus, que llega a nuestro cuerpo cuando un mosquito infectado con el virus nos pica. En general, se presenta como una fiebre con malestar y síntomas generales como dolor de cabeza, músculos adoloridos, náuseas o vómitos. Incluso la enfermedad puede pasar sin notarse. En algunos la enfermedad se agrava o complica.   ¿A quién le puede dar fiebre amarilla y quiénes están en riesgo?  Esta enfermedad requiere condiciones ambientales muy específicas y por eso se registra en zonas muy definidas del país y del mundo, conocidas como zonas endémicas y ubicadas en la zona tropical de América y África. Por lo anterior es más probable que se presente en las siguientes condiciones: Las personas que viven en la selva y zonas rurales: campesinos, guardabosques, mineros y comunidades indígenas ubicados, en Colombia principalmente, en los departamentos de Llanos Orientales, Amazonía, Orinoquía, Magdalena Medio, Norte de Santander, y alrededores de la Sierra Nevada de Santa Marta, Tolima, Huila, Putumayo, Chocó y Bajo Cauca. Turistas y excursionistas que visitan parques o reservas forestales ubicados en las zonas descritas, sin estar vacunados, desde varios años a por lo menos 10 días antes de visitar esos lugares. Personal de salud especialmente los de los laboratorios que manejan muestras infectadas con el virus de la fiebre amarilla o trabajan con animales que puedan estar infectados con este virus. Personas no vacunadas o que tienen el sistema de defensas bajo por medicamentos u otras causas. Desplazados o refugiados que llegan a asentarse en las áreas endémicas mencionadas, sin estar vacunados.   ¿Por qué aparece la fiebre amarilla? La fiebre amarilla aparece cuando una persona que está en la zona endémica y no está vacunado, es picado por un mosquito infectado. Este virus no se transmite de una persona enferma a persona sana, necesita un intermediario, llamado vector, en este caso el mosquito (Aedes aegypti). Esto se conoce como ciclo de infección y puede ser selvático, cuando el mosquito trasmite la enfermedad entre monos o primates y humanos que frecuenten el bosque o la selva. También ocurre un ciclo urbano, cuando el mosquito a través de la picadura trasmite la enfermedad entre personas enfermas y sanas.    Lee más: ¡Llegó Agenda VID! La nueva forma de agendar servicios más fácil y cercana   Sin las condiciones ambientales adecuadas el mosquito no puede vivir. Sin mosquitos infectados, no hay fiebre amarilla. Y en general, a las personas vacunadas no les da fiebre amarilla.    Por eso, además de vacunarnos, es importante usar repelente y eliminar los criaderos de los mosquitos, pues esto ponen sus huevos en aguas estancadas donde las larvas se convierten en mosquitos. Algo similar ocurre con los mosquitos que trasmiten el dengue (ver carta 16) y la malaria (ver carta 43).    ¿Qué complicaciones puede dar la fiebre amarilla?  Como se mencionó, la mayoría de las personas con fiebre amarilla presentan síntomas leves o pueden no notar la enfermedad. Sin embargo, aproximadamente uno de cada diez a uno de cada siete personas (10% a 15%), la situación empeora, manifestándose con fiebre, coloración amarilla de la piel y los ojos (ictericia) por el daño del hígado, puede aparecer sangrado en encías, nariz o tracto digestivo, y en algunos pacientes el virus ataca órganos como los riñones, causando daño renal que hace que el paciente requiera diálisis; o el cerebro que se manifiesta con confusión, convulsiones o coma.    Entérate: Conoce todas las sedes y servicios de Salud VID   En el peor de los casos varios órganos fallan a la vez, hígado, riñón y corazón, causando la muerte al 30–60 % de estos pacientes.    Cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima unos 200.000 casos en el mundo y cerca de 30.000 muertes, cifras que reflejan la gravedad de esta enfermedad cuando avanza a su fase crítica.   ¿Cuándo consultar?  Si después de un viaje o estancia en zona de riesgo (ver pregunta 2) y le aparece alguno de los siguientes signos y síntomas, debe consultar al médico de inmediato:   Fiebre alta (> 38,5° C) que no baja. Piel u ojos muy amarillos. Sangrado por boca, nariz, orina o ano Dolor de barriga muy intenso. Orina oscura (color té o cola). Debilidad extrema, desorientación o somnolencia inusual. Dificultad para respirar o sensación de desmayo.   Infórmale al médico dónde estuvo y si lo vacunaron contra fiebre amarilla y fue hace menos de 10 días. ¡Actuar rápido salva vidas!   ¿Cómo se diagnostica la fiebre amarilla?  El diagnóstico se hace teniendo en cuenta si se estuvo en zonas con fiebre amarilla (ver pregunta 2) y los síntomas (ver preguntas 1, 4 y 5) y una vez se sospecha la enfermedad, el médico ordenará las pruebas de laboratorio para confirmar el diagnóstico de la fiebre amarilla.    Para saber más: 80 años del Laboratorio Clínico VID y su historia al servicio de la vida a través de ocho hitos   Para tener en cuenta: si alguien presenta fiebre alta